Y luego silencio. Un silencio incomprensible. Me pregunto si esa será tu respuesta. El silencio es aun mayor. Te miro y tenés los ojos cerrados. ¿Será para esquivar mi mirada? ¿Será que estas buscando la palabra justa?
Hay un silencio sordo en la habitación. ¿Habré hecho esa pregunta o solo la pensé?
Cierro los ojos y los vuelvo a abrir. Te miro y continuás con los ojos cerrados. Recorro la habitación con mis ojos mientras caliento mis pies bajo tus piernas.
De fondo música suave. Letras preciosas y mi mirada continua sola. Canto las letras en voz baja. Son canciones hermosas, aunque tal vez no para este momento.
Cierro los ojos y me abrazás. Es un abrazo calido y suave. Es justo. Me gusta. Lo disfruto y continuo con los ojos cerrados. Me relajo. Me entrego en tus brazos. Me quedo dormida. La única explicación son tus brazos. La única razón radica en tus brazos. Esos mismos que hoy extraño.
Hay un silencio sordo en la habitación. ¿Habré hecho esa pregunta o solo la pensé?
Cierro los ojos y los vuelvo a abrir. Te miro y continuás con los ojos cerrados. Recorro la habitación con mis ojos mientras caliento mis pies bajo tus piernas.
De fondo música suave. Letras preciosas y mi mirada continua sola. Canto las letras en voz baja. Son canciones hermosas, aunque tal vez no para este momento.
Cierro los ojos y me abrazás. Es un abrazo calido y suave. Es justo. Me gusta. Lo disfruto y continuo con los ojos cerrados. Me relajo. Me entrego en tus brazos. Me quedo dormida. La única explicación son tus brazos. La única razón radica en tus brazos. Esos mismos que hoy extraño.