jueves, 9 de agosto de 2007

Un día

Ella se movía con seguridad. Entro al despacho sigilosamente pero decidida. Se paro frente al escritorio y apoyo las manos sobre el.

Ella llevaba una falda negra y una blusa blanca. Los tacos altos resaltaban sus piernas. Inclinó el cuerpo hacia delante. El sorprendido, saco los ojos del monitor. No esperaba una interrupción, y menos de ella.

Se conocía hacía años. Ella estaba detrás de los detalles. Quien no la conocía podía pensar que se ocupaba de el con obsesión. Pero no. Ella encaraba así todos los vínculos, todas las tareas.

Él tenia 50 y tantos y estaba felizmente casado. Solo alguien tan cercano como ella conocía como eran las cosas realmente.

La miró asombrado por encima de los lentes y con los ojos marrones bien abiertos. El llevaba un traje oscuro y zapatos bien lustrados que lo hacían lucir más alto. Era detallista en extremo.

Ella lo miró a los ojos y mientras una lagrima rodaba por su mejilla, se acercó a el y lo beso en los labios. Su beso fue tierno y breve. Mas de lo que ella hubiera querido. Y dejando un papel sobre el escritorio, se dio vuelta y se marchó.

Él la siguió con la mirada sin entender. No esperaba ese beso. No esperaba esa reacción. A decir verdad, no esperaba nada.

Cuando pudo volver en sí tomó la hoja que había dejado delante suyo y la observó. La letra era clara y redonda. Le costo fijar la mirada y prestar atención al contenido de la misma, y cuando lo hizo dudo de los que sus ojos leían...

Por su cabeza pasaron imágenes variadas, olores, colores y sonidos. Por la de ella solo la angustia. Se llevaba consigo el sabor de sus labios, pero nada más. En tanto tiempo ella había amado por los 2, ilusionándose con un mañana.

Él había vivido su vida, ella solo una fantasía.

¿Quien dijo que el mejor lugar para vivir es Buenos Aires?




lunes, 6 de agosto de 2007

De vuelta en Buenos Aires

Y el calor se fue. Abandonó mi cuerpo. Quedó haya lejos.
En su lugar frío y humedad. Ese frío que cala los huesos y se siente en el alma. Ese frío que cambia nuestro modo de andar por la vida. Nuestro forma de vivir.
Helado. Desconcertante e invasivo. Invade todo. Llega a cada rincón enfriando todo a su paso. Endureciendo todo. Entumeciendo todo. Hasta mi sonrisa.
Ya vendrán tiempos mejores y el sol derretirá el hielo que rodea mi corazón.

viernes, 3 de agosto de 2007

La frase más dulce

Eran cerca de las 2 de la mañana y estaba recostada a tu lado. Transpirados todavía y a oscuras.

- "Estas muerto!", afirmé

-"Nunca estuve mas vivo", contestaste.

Sonreí y te abracé fuerte. Fueron las palabras más dulces que me dijeron. Las más dulces que escuché.

Ahora, a varios miles de kilometros de distancia, extraño esas palabras, esa espontaneidad, esa voz. La tuya.

viernes, 27 de julio de 2007

jueves, 26 de julio de 2007

Hermana:

Me gustaría saber como acercarme a vos, pero no lo sé.
Me gustaría encontrar la manera de comunicarme con vos, pero no la encuentro.
Me gustaría tener la formula para llegar a vos, pero no la tengo.
Me gustaría tanto pero tanto que supieras cuanto te quiero y cuan importante sos para mí, que recurro a estas escasas líneas para decir, lo que no puedo expresar de otra manera.

lunes, 23 de julio de 2007

Piel Cobriza

Lo conocí un domingo de otoño. A primera vista no me resulto atractivo, es mas, ni siquiera reparé en él a pesar de que éramos pocas personas en la reunión.

Él era alto y casi me doblaba en edad. Tenía manos grandes y una voz demasiado masculina aunque melosa. Era robusto y sos ojos color miel recorrían mi cuerpo de un modo lujurioso. Él buscaba conversación y cualquier excusa para acercarse a mí.

La noche siguiente comenzamos a hablar rumbo al restaurante y luego nos sentamos juntos. Reímos, bebimos a mas no poder y hasta nos sacamos una fotografía juntos.

Quédate esta! Tu sonrisa luce natural, dijo con su tonada latina.

Yo quería seducirlo. Tal vez por eso llevaba una falda corta y los ojos pintados. Cruzaba las piernas y buscaba su atención. Siempre la obtenía, él estaba pendiente de todos mis movimientos.

Se podría decir que había habido química desde el comienzo. Amor a primera vista si quisiera sonar un poco cursi.

Era cuidadoso y sabia tratar a una mujer. Era seductor por naturaleza y manejaba muy bien los tiempos. Su sonrisa era pícara y mis ojos brillaban al mirarlo. Seguramente él era un viejo pirata y yo solo una conquista mas, pero esa sensación era nueva para mí. Dicen que la curiosidad mató al gato! Y este caso no fue la excepción. Entrador y simpático, en poco tiempo te metía en su bolsillo. En mi caso no fue sólo en su bolsillo.

Escuché al pasar ....

"No es importante cuanto vivas, sino como viviste el tiempo que te tocó vivir"